Posted by Domenjòt

Hoy, más que nunca, lamento ser carne.

Mirar al cielo y no comprender,

echarte de menos y no entender

por qué de ti tuve que separarme.

Mirar al cielo y no comprender

el misterio de esta existencia oscura

que banalizamos con generosa soltura

mientras lo “importante” decimos atender.

Echarte de menos y no entender,

bella diosa de obsidiana pulida,

por qué, en vez de esencia a ti unida,

materia de todo aislada debo ser.

¿Por qué de ti tuve que separarme?

La vida sólo tiene sentido a tu lado.

Jamás mi alma estuvo tan lejos de lo amado.

Hasta que a ti llegue, nada podrá pararme.

This entry was posted on martes, 7 de octubre de 2008 at 16:24 . You can follow any responses to this entry through the comments feed .

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